Criteria Arquitecthos

La casa de los cinco elementos y la luna

En Cabrils, en la comarca del Maresme, se levanta una vivienda singular concebida desde una mirada profundamente sensorial y simbólica. La casa de los 5 elementos y la luna es un proyecto que articula arquitectura, filosofía oriental y experiencia cotidiana en torno a un espacio central: el patio.

Lejos de ser un simple vacío organizador, el patio se convierte en el verdadero corazón de la vivienda. Es aquí donde se representan los cuatro elementos clásicos —agua, tierra, aire y fuego— y donde aparece el quinto elemento según el taoísmo: la madera. A este conjunto se suma un sexto protagonista, de carácter poético y simbólico: la luna.

Un patio como origen de la experiencia

El proyecto se organiza alrededor de este patio central, que actúa como núcleo sensorial y distributivo de la casa. Cada elemento está cuidadosamente integrado mediante gestos arquitectónicos sencillos pero cargados de significado.

El agua aparece en forma de una pequeña fuente de tonalidad verdosa, que introduce el sonido y el movimiento como parte de la experiencia cotidiana. La tierra se manifiesta a través de las trepadoras que nacen del suelo y ascienden suavemente por los muros, aportando vida y tiempo al espacio. El aire se simboliza mediante un ventilador situado en la parte superior del patio, que pone en movimiento el ambiente y hace perceptible lo invisible. El fuego está presente a través de la chimenea de la sala de estar, visible desde el patio gracias a un cerramiento posterior de vidrio.

El quinto elemento, la madera, se sitúa en la cubierta del patio. El entramado de madera no solo completa el conjunto simbólico, sino que aporta calidez, textura y una dimensión táctil fundamental para la atmósfera del espacio.

La luna como elemento poético

Frente a la entrada de la vivienda, una luna circular de alabastro preside el patio. Durante el día, se ilumina de forma natural gracias a la luz cenital que entra por los ventanales superiores. Por la noche, un foco cuidadosamente dispuesto genera el efecto de luna llena, transformando el patio en un espacio de calma, contemplación y recogimiento.

La combinación de superficies blancas, la luz controlada y la presencia de la madera refuerzan esta sensación de serenidad. El patio cambia con las horas, ofreciendo distintas emociones a lo largo del día y de la noche, y convirtiéndose en un espacio vivido más allá de su función distributiva.

Organización de la vivienda

La distribución de la casa gira completamente en torno al patio. En la planta baja se desarrollan los espacios de día: sala de estar, comedor y cocina, todos ellos en relación visual y sensorial con el núcleo central. En la planta superior se sitúa la zona de noche, manteniendo siempre la referencia al patio como elemento de orientación y equilibrio.

La luz natural desempeña un papel esencial en el proyecto. Los ventanales superiores permiten que los rayos solares penetren en el interior durante el día, generando una atmósfera cálida y acogedora. De noche, la iluminación artificial se integra de manera discreta para preservar el carácter íntimo y poético del conjunto.

Arquitectura de los sentidos

La casa de los cinco elementos y la luna es un ejemplo claro de cómo la arquitectura puede ir más allá de la forma y la función para convertirse en una experiencia sensorial completa. Cada decisión de diseño responde a una voluntad de generar emociones, de acompañar la vida cotidiana y de crear un vínculo profundo entre el habitante y el espacio.

Esta vivienda forma parte de los proyectos recogidos en el libro La arquitectura de los sentidos. Una propuesta para habitar poéticamente, de Claudi Martínez, publicado por Editorial Recolectores Urbanos. Un proyecto que resume de manera precisa una forma de entender la arquitectura como escenario vital, donde materia, luz, símbolo y emoción se entrelazan.

Proyectar y construir la arquitectura de los sentidos

Una arquitectura sobria con una riqueza sensorial que crea una atmósfera de serenidad y acogida.

La arquitectura de los sentidos

La arquitectura de los sentidos. Casa de los cinco elementos y la Luna.

La arquitectura se ha expresado recientemente en términos visuales y formales con el objeto de provocar una imagen persuasiva que produzca un impacto notable que busca la apariencia, la vistosidad, el espectáculo o la arrogancia. La arquitectura tiene sus raíces en lo corporal, vivencial, existencial y emocional. Así como la escultura está basada en las formas en el espacio, la arquitectura trata de mejorar la vida creando escenarios donde desarrollar una vida feliz. Nuestro enfoque de la arquitectura se dirige al hombre y al habitar; cobijar y albergar es lo primordial en nuestro trabajo y la base de la arquitectura es empírica y fenomenológica, es decir, basada en la experiencia y la percepción. Tratamos de proyectar basándonos en experiencias vividas más que en ideas abstractas. Para nosotros, la esencia de la arquitectura es el bienestar humano. Proponemos una arquitectura para ser vivida y no sólo contemplada.

La buena arquitectura tiene alma. Toda obra arquitectónica debe ser un refugio para el habitante y la arquitectura debe dialogar con el usuario produciéndose una empatía entre ambos que lo convierte de simple espectador pasivo en actor participante: la arquitectura es performance. En esa relación, el usuario reconoce su entorno que lo acoge y enriquece y es el marco para nuestros sueños, por eso los arquitectos intentamos crear pequeños paraísos. A través de sensaciones y emociones un edificio conmueve utilizando los recursos propios de la arquitectura de los sentidos: el sentido emocional del color, los materiales como fuente de placer, el juego de luces y sombras que crea intimidad y sosiego, el adecuado confort acústico puesto que todo espacio funciona como un gran instrumento, la creación de espacios que dan sensación de flujo, la creación de ventanas situadas estratégicamente para el hombre en movimiento que además encuadran el paisaje, el equilibrio entre la ligereza y el peso de los materiales, el recorrido sensorial, la estructura como elemento expresivo, la delicada unión de los materiales de forma creativa que producen el diseño, la relación con el entorno y el paisaje…

La arquitectura crea escenarios entrelazados para la vida humana, espacios sucesivos, pensando en lugares donde imaginar la vida. Estamos en una época de vida ajetreada donde las personas tenemos necesidad de entornos serenos y sobrios.

Proyectamos edificios teniendo en cuenta los sentidos corporales que además de la vista, oído, gusto y tacto también contamos con el sentido del bienestar físico, el del equilibrio u orientación corporal, de la posición corporal o postura, del movimiento y del contacto corporal también llamado sentido háptico. A través de los sentidos captamos la arquitectura que debe enriquecernos llevándonos hacia una fascinación sensorial creando ambientes que suscitan sensaciones agradables por cuanto se produce una armonía entre los espacios que proyectamos y las actividades que se desarrollan en ellos alcanzando la polifonía de los sentidos.

La arquitectura de los sentidos está pensada y creada para sentir. Potencia el despertar de sensaciones. Es acogedora. Es una arquitectura sensibilizada por el entorno y las personas. Gracias a la calma y a la lentitud se valoran sus propiedades sensoriales.

En Criteria Arquitecthos creamos experiencias sensoriales a través de la Arquitectura de los Sentidos transmitiendo sensaciones, emociones que producen bienestar creando espacios multisensoriales, únicos y personalizados.

La arquitectura debe emocionar, la vida sin emociones tiene poco sentido. Deseamos para nuestros clientes una arquitectura llena de emociones positivas, emociones que nos llegan a través de los sentidos.

Claudi Martínez Borrell

Dr. Arquitecto

Claudi Martínez, arquitectura con sello

Claudi Martínez, al frente de su estudio Criteria Arquitecthos, ha sabido encontrar un sello personal, un hilo conductor en sus proyectos y diseños, donde valora por encima de todo la personalización, el detalle y la singularidad. Compromiso social, funcionalidad, calidad y calidez son algunas de las claves de ese sello.

Casa taller

Casa taller

La arquitectura contemporánea está siguiendo un camino en el que prima la espectacularidad, la imagen por encima de la funcionalidad, incluso de la confortabilidad. La arquitectura actual se ha olvidado de su compromiso social, de la calidad y de la calidez. Parece ser que lo único que interesa es salir en unas noticias, en una portada, aún a costa de ser llamativos pero siendo fríos e insensibles.

Claudi Martínez, al frente de su estudio Criteria Arquitecthos, ha sabido encontrar un sello personal, un hilo conductor en sus proyectos y diseños, donde valora por encima de todo la personalización, el detalle y la singularidad. A través de los años, desde los inicios en la profesión hasta el desarrollo del equipo que dirige en la actualidad, han existido unas características concretas que definen su forma de proyectar y de hacer arquitectura.

Conjunt residencial de 27 cases a Calella

Conjunto residencial de 27 casas en Calella

Viviendas exclusivas para cada cliente

Así, las viviendas proyectadas son viviendas acogedoras y de ambientes cálidos. Viviendas que también destacan por su singularidad, por su detalle y por su personalización. Casas como la Casa de los cinco elementos y la luna llaman la atención por su particular imagen, pero también por su calidez. Se trata de una casa pensada para un lugar y un cliente concreto. Claudi Martínez, en este caso, deja claro que no son viviendas diseñadas en serie –independientemente de quiénes vayan a ser sus ocupantes–, sino que se trata de viviendas exclusivas para cada cliente en base a la personalidad de este.

Existen casas en las que se puede reconocer al arquitecto, pero no por su sello personal, sino porque son siempre iguales. No es el caso de este arquitecto catalán, ya que en sus proyectos predomina la individualidad por encima de todo, convirtiendo a esta en la carta de presentación de Claudi Martínez, sin necesidad de que todo sea igual, uniforme y monótono.

En los proyectos de ordenaciones urbanísticas sigue la misma tónica. Teniendo muy en cuenta el entorno y valorándolo siempre en la búsqueda de una plena integración con el mismo, el objetivo es construir una escala humana, agradable y accesible y no agresiva y descomunal. Como muestra sirven los proyectos de conjuntos residenciales llevados a cabo por Claudi Martínez y su equipo en la provincia de Barcelona con las 27 casas de Calella o las 160 casas de Vilanova i la Geltrú, sin olvidar el complejo residencial de 237 viviendas en Las Terrazas de Ítrabo en Granada.

Casa al nucli urbà de Viladrau

Casa en el núcleo urbano de Viladrau

Emociones y sentimientos en una arquitectura de los sentidos

En todos los casos se persigue la combinación de los conceptos de tradición e innovación aunque algunos proyectos resultan más idóneos para un diseño innovador y arriesgado, como el apartamento en la calle París en el Ensanche de Barcelona, y otros se mantienen en una línea más tradicional, como la masía Mas El Martí en Viladrau habilitada para bodas y eventos. Pero ambos tienen un denominador común y es que transmiten por encima de todo calidez y libertad, emociones en definitiva. Y es que las emociones y los sentimientos forman parte de nuestra vida y también de los proyectos de Claudi Martínez, cuyo trabajo genera pasiones, interés, inquietudes… Es una arquitectura emocional, una arquitectura de los sentidos que no deja indiferente a nadie.

Espai Criteria

Edificio Criteria

Espacios personalizados

Los clientes dejan de considerarse como tales para convertirse en individuos únicos, excepcionales, cuya personalidad Claudi Martínez trata de evidenciar en el diseño del proyecto en cuestión. Y aunque son trabajos de arquitectura que mantienen una serie de cualidades importantes para el buen funcionamiento, eso no significa que vayan a prescindir del criterio del cliente, al contrario, a este se le ha de escuchar y el profesional se ha de adaptar a sus necesidades y deseos. Esto es primordial, ya que son proyectos que acaban perteneciendo a sus dueños, no a los arquitectos.

Dos ejemplos de esta personalización son las viviendas construidas en el Montseny y en Bellaterra, la primera para un ingeniero y la segunda para una pintora. En los dos casos se ha buscado crear espacios personalizados, a la medida de quienes las van a habitar, estudiando la luz y los detalles, ya no sólo en el espacio en el que van a trabajar sino también en toda la casa. Y, por extensión, esta idea se lleva a cabo en todos los proyectos de Claudi Martínez, el de individualizar cada obra, según los intereses del cliente, como si fuera única.

La manera de avanzar, de evolucionar en un trabajo como el de Claudi Martínez es manteniéndose informado y actualizado en todos los ámbitos, moviéndose por diferentes terrenos, proyectando y diseñando a distintas escalas –desde un edificio de apartamentos en Barcelona hasta el mueble de recepción para una oficina–, y sabiendo en cada momento si se ha de arriesgar o se debe ser discreto. El espíritu independiente e innovador, sumado a la atención por el detalle, la precisión, la armonía, el gusto por lo ecléctico, las emociones y la sensación de libertad conforman el sello inconfundible  de la arquitectura vista a través de los ojos de Claudi Martínez.

Pilar Chueca
Arquitecta

Projecte per a la plaça Major de Viladrau

Proyecto para la plaza Mayor de Viladrau

Entrada de Criteria Arquitecthos, amb escultura de Ramon Oriol

Entrada de Criteria Arquitecthos, con escultura de Ramón Oriol

Detall del disseny d'una escala

Detalle del diseño de una escalera

Casa dels cinc elements i la lluna

Casa de los cinco elementos y la luna

Menjador i terrassa d'una casa-taller davant del Montseny

Comedor y terraza de una casa-taller frente al Montseny

Go to Top