Las oficinas contemporáneas han dejado de entenderse únicamente como lugares destinados al trabajo. Hoy, el diseño de espacios corporativos busca crear entornos capaces de fomentar la comunicación, la creatividad y el bienestar cotidiano de quienes los habitan.
La renovación de las oficinas de Quality Espresso parte precisamente de esta idea: transformar el espacio de trabajo en una experiencia más humana, funcional y acogedora. Un proyecto donde arquitectura e interiorismo trabajan conjuntamente para adaptar un edificio industrial de 1962 a las nuevas formas de trabajar y relacionarse.

Un espacio abierto para conectar equipos
Quality Espresso, empresa especializada en el diseño y fabricación de equipos profesionales vinculados al café espresso y las infusiones, necesitaba unas oficinas alineadas con una identidad basada en la innovación, la precisión y la calidad.
La propuesta de Criteria Arquitecthos reorganiza el espacio a partir de un gran entorno abierto de trabajo. Desde el punto central del edificio, una recepción acompañada por un banco simétrico da la bienvenida y distribuye los recorridos hacia las distintas áreas.
La transparencia se convierte en uno de los elementos protagonistas del proyecto. Dos volúmenes poligonales de vidrio, prácticamente circulares y simétricos, albergan las salas de visitas, favoreciendo la comunicación visual y la sensación de amplitud dentro de la oficina.
En contraste, los despachos más privados se sitúan en los extremos del edificio como cajas de madera independientes, aportando calidez, privacidad y equilibrio material al conjunto.

Luz, acústica y confort
El proyecto presta especial atención a las condiciones ambientales del espacio de trabajo. La iluminación natural, el tratamiento acústico y la elección de materiales se integran para crear un entorno confortable y sereno.
En la planta superior, la zona común de trabajo recibe abundante luz natural desde el patio interior que separa las oficinas de la fábrica, generando una atmósfera luminosa y agradable durante toda la jornada.
Los despachos de dirección incorporan distintos sistemas de control solar —persianas antisolares y lamas verticales— que permiten regular la entrada de luz y mejorar el confort térmico.
La flexibilidad también forma parte esencial del proyecto. La sala de juntas puede dividirse mediante tabiques móviles para generar dos espacios independientes, tanto visual como acústicamente.

Materiales que humanizan el espacio
Cada decisión material busca reforzar la sensación de bienestar. En el comedor, el techo acústico textil contribuye a crear un ambiente más silencioso y confortable, mientras que el revestimiento cerámico evoca la textura cálida del bambú.
La elección cromática y material responde a una voluntad clara: alejarse de la frialdad habitual de muchos entornos corporativos para construir espacios más cercanos y habitables.
La arquitectura de oficinas ya no se limita a organizar puestos de trabajo. Hoy debe ser capaz de mejorar la experiencia cotidiana, favorecer las relaciones humanas y generar espacios donde creatividad, concentración y bienestar puedan convivir de forma natural.
